miércoles, 8 de octubre de 2014

Protección animal

El pasado 7 de octubre de 2014 se dió entrada en el Senado de la República a dos iniciativas suscritas por Gabriela Cuevas, Senadora por el Partido Acción Nacional y por el Senador Jorge Emilio González, del Partido Verde. En estas propuestas de plantea la protección a los animales desde la norma fundamental y la legislación federal.

A continuación transcribo ambas iniciativas. 

1.- Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforma la fracción XXIX-G del artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. 

Exposición de Motivos

Durante los últimos años, el término de bienestar animal se ha incluido como uno de los pilares de la protección y el cuidado de los animales tanto en el ámbito jurídico nacional como internacional. Dicho bienestar se basa en la idea de que el ser humano tiene la responsabilidad de tratar digna y respetuosamente a los animales, brindándoles las condiciones que les permitan lograr su pleno desarrollo.

Con el propósito de impulsar este importante tema, que por mucho tiempo ha estado en la agenda internacional, la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA por sus siglas en inglés) ha elaborado la Declaración Universal sobre Bienestar Animal (DUBA), instrumento que establece principios básicos para crear una mayor conciencia a nivel individual y restringir las acciones que ejercemos sobre los animales. En esta Declaración se reconoce no sólo que los animales son seres que sienten y que, por tanto, merecen la debida consideración y respeto, sino también que los seres humanos coexistimos en este planeta junto con otras especies formando un ecosistema interdependiente.

Ahora, a nivel interno tenemos la responsabilidad de elaborar un marco legal de vanguardia que nos permita erradicar la crueldad animal y atender las necesidades de bienestar de estos seres. Como representantes populares, debemos pugnar por una sociedad más responsable hacia el trato de los animales, conscientes de que la cultura de un país se nota en el trato que se da a todos los seres vivientes.

En congruencia con lo anterior, los suscritos estamos impulsando una serie de reformas para lograr la protección de los animales, tanto a nivel constitucional como en la legislación secundaria.

De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 171 numeral 1 del Reglamento del Senado de la República, cuando una propuesta involucre disposiciones de la Constitución y de otros ordenamientos secundarios relativos, se deben presentar en iniciativas separadas indicando la correlación entre las mismas.

En ese tenor, refiero la iniciativa que expide la Ley General sobre Trato Digno y Respetuoso hacia los Animales, que se presentará simultáneamente a la presente con la finalidad de que en, primer término, se faculte al Congreso de la Unión a legislar en la materia y, posteriormente, se expida la ley que establezca la concurrencia de la federación, de las entidades federativas, de los municipios y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal, en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia de trato digno y respetuoso hacia los animales.

Para lograr lo anterior, se propone reformar la fracción XXIX-G del artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyo texto vigente faculta al Congreso de la Unión para expedir leyes que distribuyan competencias entre los tres órdenes de gobierno en materia de protección al ambiente y de preservación y restauración del equilibrio ecológico. Con fundamento en esta disposición constitucional, han sido expedidas las leyes: (i) General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente; (ii) General de Vida Silvestre; (iii) General de Desarrollo Forestal Sustentable, y (iv) General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos.

Considerando la intención de que en el sistema jurídico mexicano exista una ley general en materia de protección, bienestar y trato digno hacia los animales,  en la presente iniciativa se propone establecer expresamente en la fracción de referencia la facultad del Congreso de la Unión para expedir la legislación que distribuya competencias entre los tres órdenes de gobierno materia de protección al ambiente y de preservación y restauración del equilibrio ecológico, quedando de la siguiente forma:

Artículo 73. El Congreso tiene facultad:

XXIX-G. Para expedir leyes que establezcan la concurrencia del Gobierno Federal, de los gobiernos de las entidades federativas, y de los municipios y las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia de protección al ambiente y de preservación y restauración del equilibrio ecológico; y de protección, bienestar y trato digno hacia los animales.

De esta forma, además de otorgar facultades expresas al Poder Legislativo Federal para legislar en materia de protección, bienestar y trato digno hacia los animales, se aprovecha la oportunidad de reformar la fracción que nos ocupa para perfeccionarla, sustituyendo la expresión “gobierno de los estados” por “gobiernos de las entidades federativas”, y se hace referencia a las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, a fin de que el régimen político de la Ciudad de México también entre en el ámbito material de aplicación de la presente fracción del artículo 73 constitucional.

Por todo lo anteriormente fundado y motivado, sometemos a la consideración del Constituyente Permanente por su digno conducto, la siguiente iniciativa con proyecto de:

DECRETO

UNICO.- Se reforma la fracción XXIX-G del artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:

Artículo 73.- ….

I a XXIX-F…..

XXIX-G. Para expedir leyes que establezcan la concurrencia del Gobierno Federal, de los gobiernos de las entidades federativas, y de los municipios y las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia de protección al ambiente y de preservación y restauración del equilibrio ecológico; y de protección, bienestar y trato digno hacia los animales.

XXIX-H a XXX….

Transitorios

Primero. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Segundo. El Congreso de la Unión expedirá la ley que establezca la concurrencia del Gobierno Federal, de los gobiernos de las entidades federativas, y de los municipios y las demarcaciones territoriales del Distrito Federal en materia de protección, bienestar y trato digno hacia los animales a más tardar dentro de los 60 días siguientes a la entrada en vigor del presente decreto.

2.- Iniciativa con proyecto de decreto por el que se expide la Ley General sobre Trato Digno y Respetuoso hacia los Animales y se reforman diversas disposiciones de la Ley Federal de Sanidad Animal y del Código Civil Federal, con base en la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Durante los últimos años, el término de bienestar animalse ha incluido como uno de los pilares de la protección y el cuidado de los animalestanto en el ámbito jurídico nacional como internacional. Dicho bienestar se basa en la idea de que el ser humano tiene la responsabilidad de tratar digna y respetuosamentea los animales, brindándoles las condiciones que les permitan lograr su pleno desarrollo.

Con el propósito de impulsar este importante tema, la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés) elaboró la Declaración Universal sobre Bienestar Animal (DUBA), instrumento que establece principios básicos para crear una mayor conciencia a nivel individual y restringir las acciones que ejercemos sobre los animales. En esta Declaración se reconoce no sólo que los animales son seres que sienten y que, por tanto, merecen la debida consideración y respeto, sino también que los seres humanos coexistimos en este planeta junto con otras especies formando un ecosistema interdependiente.

En este sentido, los legisladores tenemos la responsabilidad de elaborar un marco legal de vanguardia que nos permita erradicar la crueldad animal y atender las necesidades de bienestar de estos seres. Como representantes populares, debemos pugnar por una sociedad más responsable hacia el trato de los animales, conscientes de que la cultura de un país se nota en el trato que se da a todos los seres vivientes.

Del análisis realizado por especialistas y organizaciones protectoras de animales se ha concluido que el tema del bienestar animal rebasa las cuestiones medioambientales y de salud pública para circunscribirse, principalmente, en la esfera de la ética ambiental y colectiva. En este sentido, las organizaciones que participaron en foros sobre protección y bienestar animal realizados durante la pasada Legislatura, convergen en la urgencia de contar con ordenamientos que propicien la convivencia armónica entre los seres humanos y la naturaleza, especialmente con disposiciones que regulen el trato digno y responsable de los animales tomando en cuenta los múltiples problemas que se generan por el maltrato de estos seres.

En los últimos años hemos observado incontables escenas de maltrato hacia todo tipo de animales, escenas en las que observamos cómo se les inflige dolor, sufrimiento y estrés, ya sea por la negligencia de los responsables que no les brindan los cuidados básicos (como la provisión de refugio, alimentación o atención veterinaria adecuada),o bien, por actos de tortura o mutilación cruel e intencional. Estas acciones -que por sí mismas son injustificables y moralmente reprochables- no sólo afectan a los animales, ya que también pueden conllevar perjuicios a la sociedad como los siguientes: la sobrepoblación de animales en la calle; y la violencia que entre las personas ocasiona el maltrato sistemático hacia los animales.

Respecto al tema de la sobrepoblación animal, es necesario mencionar que ésta puede generar no sólo problemas medioambientales, sino también de salud pública y de convivencia social, principalmente por los ataques que puede sufrir la gente por animales que no se encuentran bajo el cuidado de personas responsables. Además, se tiene conocimiento de la transmisión de diversas enfermedades zoonóticas que se generan por el contacto directo de personas con animales que no reciben una atención veterinaria adecuada. Tan sólo en la capital del país se atienden cada año a cerca de mil personas por mordeduras de perros y existen alrededor de 120,000 animales callejeros, los cuales producen cientos de toneladas mensuales de excremento que pueden ocasionar enfermedades respiratorias y gastrointestinales como asma, conjuntivitis, parasitosis y salmonelosis.

Por otro lado, es impotante decir que las acciones que se cometen en contra de los animales guardan cierta relación con la violenciaque se ejerce hacia otras personas. De hecho, algunos estudios han hallado una relación entre la crueldad hacia los animales y la subsecuente violencia contra seres humanos. Esto hace ver que el cuidado de los animales no sólo es una cuestión ética o ambiental, sino un elemento más para evitar la cultura de la violencia.

Y una de las soluciones a los problemas arriba esbozados lo constituye la regulación del trato digno y respetuoso de los animales por parte de sus “guardianes” o “cuidadores”, quienesdeben encargarse de satisfacer sus necesidades físicas, psicológicas y ambientales, así como de prevenir cualquier riesgo que puedan ocasionar a la comunidad(bien sea una potencial agresión, la transmisión de enfermedades o daño a terceros).

La importancia de estas acciones las podemos dimensionar si consideramos lo siguiente: que el número de perros otorgados por sus dueños a los centros antirrábicos representa el 80 por ciento de los capturados; y que en el periodo 2010-2012, en el Distrito Federal se sacrificaron 110 mil animales de compañía por los Centros Antirrábicos Veterinariosque dependen de los Servicios de Salud Pública del Distrito Federal.

Cabe agregar que en 3 de cada 10 casas hay un perro confinado, amarrado o viviendo en la azotea, mientras que sólo el 10 por ciento tiene dueños responsables (el resto pasa la mayor parte del tiempo en la calle sin los cuidados ni las vacunas necesarias). En el Distrito Federal, por ejemplo, tan sólo en dos años (2010-2012) la Brigada de Vigilancia Animal atendió 6,304 denuncias relacionadas con el maltrato animal, animales agresivos, entregas voluntarias, rescate de animales y animales silvestres y de compañía que causan molestia a la población.

A lo anterior se suman maltratos como los infligidos a los animales que se utilizan en espectáculos públicos. Según datos de la organización Animal Defenders International (ADI), los animales que se utilizan en los circos padecen circunstancias como las siguientes: los caballos y ponis pasan hasta el 96 por ciento del tiempo atados a cuerdas de poca longitud; los tigres y leones pasan entre el 75 y el 99 por ciento del tiempo en jaulas situadas en los camiones; y los elefantes pasan desde el 58 al 98 por ciento del tiempo encadenados al menos de una pierna.

Todas estas problemáticas evidencian la necesidad de formular una legislación que, desde el ámbito federal, siente las bases para que las leyes locales y los gobiernos subnacionales  apliquen de manera coordinada y uniformelas mismas medidas de trato digno y respetuoso a los animales, fomentando así una nueva ética ambiental.

Marco jurídico actual

El Congreso de la Unión, en uso de sus facultades, ha reformado diversos ordenamientos para legislar en materia de protección y bienestar animal. Sin embargo, lo ha hecho sin un propósito claro ni una política homogénea. Por ejemplo, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente establece que la preservación y aprovechamiento sustentable de la fauna silvestredebe considerar, entre otros criterios, el fomento del trato digno y respetuoso a las especies animales con el propósito de evitar la crueldad en su contra, tema que debe regularse por los tres órdenes de gobierno de acuerdo al artículo 87 Bis 2 de dicho ordenamiento.

Por su parte, la Ley Federal de Sanidad Animal fija las bases para el diagnóstico, la prevención, el control y la erradicación de las enfermedades y plagas que afectan a los animales. Asimismo, incluye disposiciones encaminadas a procurar el bienestar de los animales destinados al consumo humano, entendidoéste como el “conjunto de actividades encaminadas a proporcionar comodidad, tranquilidad, protección y seguridad a los animales durante su crianza, mantenimiento, explotación, transporte y sacrificio”.

De igual manera, la Ley General de Vida Silvestre tiene por objeto la conservación y el aprovechamiento sustentable de la vida silvestre, pero también contiene previsiones para regular las poblaciones ferales, es decir, aquellos ejemplares pertenecientes a especies domésticas que, al quedar fuera del control del hombre, se establecen en el hábitat natural de la vida silvestre y sobre las cuales se permite la aplicación de medidas para su control y erradicación. Por lo cual se hace necesario procurar dicho bienestar a todos aquellos animales, tanto domésticos, como para alimentación y de trabajo, entre otros.

Y no podemos pasar por alto que esta Cámara Alta ha aprobado reformas a la Ley General de Vida Silvestre,y a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, para definir lo que debe entenderse por “Trato Digno y Respetuoso”, “Crueldad” y “Maltrato Animal”. Sin embargo, debemos reconocer que si bien esta es una muestra de la sensibilidad y preocupación por atender este tema, dichas modificaciones no responden a una visión integral del bienestar que se debe procurar a todo tipo de animales, pues únicamente se enfocan en la fauna silvestre.

A toda esta dispersión y heterogeneidad de disposiciones debemos agregar las Normas Oficiales Mexicanas que han emitido las Secretarías de Salud y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, a fin de regular el trato que se debe dar a los animales de compañía; aunque lo hacen desde un enfoque centrado en la sanidad animal: NOM-042-SSA2-2006 sobre especificaciones sanitarias para los centros de atención canina;NOM-033-ZOO-1995 sobre sacrificio humanitario de los animales domésticos; NOM-045-ZOO-1995 sobre características zoosanitarias para la operación de establecimientos donde se concentren animales para ferias, exposiciones, subastas, tianguis y eventos similares; y NOM-051-ZOO-1995 sobre trato humanitario en la movilización de animales.

Como puede observarse, las disposiciones vigentes parten de una visión muy restringida del bienestar animal y se enfocan únicamente en los temas de sanidad. Así que, además de ser confusos y ambiguos, los ordenamientos carecen de un hilo conductor que procure el trato humanitario de todos los animales y no únicamente de aquellos que sean utilizados para consumo humano o que sean considerados como silvestres.

A ello debemos agregar el interés que ha ido cobrando este tema entre los congresos estatales, pues tan sólo en 2013 se promulgaron 7 leyes estatales que están relacionadas con la protección de los animales. Desafortunadamente, las leyes locales que existen cubren aspectos diferentes y limitados de todo lo que conlleva el trato digno y respetuoso hacia los animales.

La mencionada heterogeneidad presenta obstáculos importantes. Evidencia de esto es que mientras algunas leyes están enfocadas a proteger a toda la fauna, otras contemplan únicamente a los animales domésticos. Además, estados como Oaxaca y Sinaloa no incluyen dentro de sus leyes vigentes un ordenamiento exclusivo para la protección y el trato digno de los animales, sino que incluyen estos temas en leyes enfocadas en el equilibrio ecológico.

Cabe decir que dentro de las diferencias que se observan entre las legislaciones estatales se encuentra el grado de prohibiciones que contemplan. Como ejemplo de esto podemos decir que la mayoría de los estados prohíbe las peleas de perros pero permite las peleas de gallos o las corridas de toros. Además, algunos estados prohíben que se regalen animales como propaganda, promoción comercial o como premio en juegos, ferias, sorteos y eventos similares, pero otros no establecen esta prohibición, ocasionando que los animales terminen en manos de personas que no necesariamente tienen el tiempo, la capacidad o el deseo de darles un trato digno y un ambiente propicio para su bienestar. Algunas leyes también contemplan y regulan el trato que debe procurarse a los animales que se encuentran en circos, (incluso Querétaro y el Distrito Federal han prohibido el uso de animales en estos espectáculos), pero hay otros estados que no contemplan disposiciones en este rubro.

La mayor diferencia entre legislaciones locales en lo que respecta a protección de los animales se encuentra en la parte de las sanciones. La heterogeneidad de las sanciones es un elemento importante que requiere de la atención del poder legislativo federal para que haya un criterio proporcional a la falta cometida y sea igual en todo el territorio nacional. La mayoría de los estados contemplan dentro de sus leyes sanciones administrativas que incluyen amonestaciones, multas, arresto administrativo hasta por 36 horas y penas como clausura de establecimientos o decomiso de ejemplares. Sonora incluye también tiempo en prisión que va desde seis meses hasta cuatro años.

La mayor diferencia radica, entre otras cosas, en la magnitud de las multas, pues mientras que en estados como Sonora y Zacatecas las multas llegan hasta los 400 salarios mínimos y hasta 500 en Aguascalientes y Veracruz, Yucatán impone una cantidad de 50,000 salarios mínimos como máxima multa, en tanto que en Nayarit es de 100 salarios mínimos y en Michoacán de 10 salarios mínimos. Es importante resaltar estas diferencias porque en muchos estados no se contempla una relación específica entre la falta cometida y su correspondiente sanción, sino que el margen de sanciones se decide sin criterios claros a quien transgreda cualquier disposición de la ley.

Otro problema que se encuentra en las leyes locales es que no todas contemplan las mismas agravantes para la imposición de las multas o sanciones. Algunos estados contemplan como agravante la reincidencia del delito pero tienen conceptos diferentes de lo que es “reincidir”, pues mientras que Chiapas define a los reincidentes como “quienes cometan una falta dentro de los seis meses siguientes a la fecha en que hubieran sido sancionados”, Querétaro lo define dentro del plazo de un año y Aguascalientes de dos años.

Por todo lo anterior, la aprobación de una Ley General sobre Trato Digno y Respetuoso hacia los Animales debe considerarse como necesaria si se buscafomentar una nueva ética ambiental, dotando a las autoridades de los tres órdenes de gobierno de un marco jurídico eficaz que les permita sancionar debidamente aquellas conductas que afecten el bienestar de los animales.Sin embargo, para que pueda emitirse una Ley General en esta materia es necesario que exista una disposición constitucional que determine la concurrencia de los tres órdenes de gobierno y otra que obligue expresamente al Congreso de la Unión a emitir dicha ley. Por ello, junto con la presente iniciativa se presenta una reforma constitucional que propone reformar la fracción XXIX-G del artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos al tenor siguiente:

 “Único. Se reforma la fracción XXIX-G al artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:
“Artículo 73. …
“I. a XXIX-F. ...
“XXIX-G. Para expedir leyes que establezcan la concurrencia del Gobierno Federal, de los gobiernos de los Estados y de los municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, en materia de protección al ambiente y de preservación y restauración del equilibrio ecológico; de vida silvestre; y de protección, bienestar y trato digno hacia los animales.
“XXIX-H a XXX. ...
“Transitorios
“Primero. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
“Segundo. El Congreso de la Unión expedirá la ley a que se refiere el presente decreto a más tardar dentro de los 60 días siguientes a su entrada en vigor.
“Tercero. Las legislaturas de los estados y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal deberán adecuar su legislación aplicable conforme a lo dispuesto en este decreto dentro de los 180 días siguientes de su entrada en vigor.”

Propuesta

El bienestar de los animales no sólo implica proveerles de los cuidados básicos como salud, alimentación adecuada y espacio de descanso que los resguarde de las inclemencias del tiempo. También comprende la adopción de medidas que les permitan desarrollar las actividades propias de su especie. Para ello, las personas deben asumir una serie de obligaciones que estén enfocadas a satisfacerlos requerimientos físicos, psicológicos y ambientales de los animales, previniendo al mismo tiempo las afectaciones que estos pueden ocasionar a la comunidad y al medio ambiente mediante agresiones, transmisión de enfermedades y daño a propiedad ajena.

Tomando en cuenta lo anterior, esta ley se inspira en varios principios. El primero de ellos, y el fundamental, es el reconocimiento de que el cuidado y la protección de los animales recae directamente en sus guardianes, desde su mantenimiento fisiológico hasta su consideración como ser vivo con el que se establece un vínculo que conlleva una serie de responsabilidades.

En específico, se proponen las siguientes medidas para asegurar el trato digno y respetuoso hacia los animales:
  • Se establece que los responsables de animales deben procurarles el mismo cuidado a todos, independientemente de que éstos sean domésticos, de trabajo o utilizados para exhibiciones. 
  • Se señalan las acciones que deben emprenderse para evitar la reproducción incontrolada de animales, enfatizando la importancia de las campañas de esterilización y adopción como las medidas más efectivas para solucionar el problema de la sobrepoblación.
  • Se prohíben los circos que utilizan animales.
  • Se prohíben las peleas de gallos, corridas de toros, novillos y becerros a partir de enero de 2016.
  • Se establecen prohibiciones como las siguientes: desollar animales vivos, implicarlos en peleas de cualquier clase, enajenarlos en la vía pública, sacrificarlos sin causa alguna, entre otras.
  • Se regula la entrega y venta de animales, así como los cuidados y el tratamiento que se debe dar a los que sean catalogados como abandonados.
  • Se regula la participación ciudadana en el cuidado y la protección de los animales.
  • Se responsabiliza a los padres o a quienes ejerzan la patria potestad o tutela de menores de edad por las faltas que estos cometan. Al respecto, es importante decir que algunas entidades ya cuentan con esta medida: Distrito Federal, Nuevo León, Baja California, Veracruz y Campeche.
  • Se regulan los establecimientos que por cualquier razón tienen contacto con animales. En especial, se reorienta el trabajo de los llamados Centros Antirrábicos por los Centros de Control y Atención Animal, los cuales buscarán una relación armónica entre la sociedad y los animales.
  • Se establece que los planes y programas de estudio de preescolar, primaria y secundaria incluyan contenidos que promuevan una cultura de respeto a los animales.
  • Se precisa que el uso de animales en la investigación o experimentación sólo se justifica cuando sea imprescindiblepara el estudio y avance de la ciencia, y siempre que no exista algún método alterno que los sustituya, tomando en cuenta que en la actualidad existen procedimientos avanzados como cultivos in vitro, películas, modelos en computadora, entre otros.
También se establece que para el manejo y la utilización de animales con fines de enseñanza e investigación, las instituciones deben desarrollar programas de capacitación en materia de protección y trato respetuoso a los animales, fomentando la sensibilización de estudiantes y profesores frente a la experimentación animal.

Se prohíbe el uso de animales en los cursos y materias que se impartan en la educación básica y media superior.
  • Se establecen restricciones para la posesión de especies exóticas o distintas a las consideradas de manera tradicional como animales de compañía. 
  • Se establece que las entidades federativas deberán asignar anualmente recursos suficientes para la operación del Centro de Control y Atención Animal a fin de que cumplan con las funciones señaladas en esta Ley.
  • Se regulan las denuncias anónimas que los ciudadanos podrán presentar por las infracciones que se cometan en contra de lo dispuesto por esta ley.
  • Se plantean reformas a leyes secundarias que regulan algunos aspectos del bienestar animal como la Ley Federal de Sanidad Animal y el Código Civil Federal.
  • Además, se tipifican como delito los actos de maltrato o crueldad animal, tomando como referente lo establecido en el Código Penal para el Distrito Federal. 
En síntesis, se vela por la protección de las “5 libertades” de los animales que se reconocen en la Declaración Universal sobre Bienestar Animal, es decir, que estén libres de hambre, de sed y malnutrición; de miedo y angustia; de incomodidad física y térmica; de dolor, heridas y enfermedades; y que sean libres de expresar patrones normales de comportamiento.

Además, se incluyen las tres “R’s” que sirven como guía para brindarles un trato adecuado:

1) Reducir la sobrepoblación de animales, 

2)Refinar los métodos experimentales, y 

3) Reemplazar a los animales con técnicas de vanguardia.

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